LITERATURA DE AA
  PAGINAS 201-250
 
 
 
COMO LO VE BILL - PAGINAS 201-250
 
201
 
Elección Ilimitada
 
A multitud de alcohólicos les engaña su sombría convicción de que, si se acercaran a Alcohólicos Anónimos, en seguida serían presionados a conformar con algún credo o teología particulares.
No se dan cuenta de que la fe no es nunca imperativo para hacerse miembro de A.A.; que se puede lograr la sobriedad con un mínimo de fe, muy fácil de aceptar; y que nuestros conceptos de un Poder Superior y Dios – como nosotros lo concebimos – ofrecen a todos la posibilidad de una elección casi ilimitada entre creencias y acciones espirituales.
* * * * *
Al hablar con un posible miembro haz hincapié sin reserva en el aspecto espiritual. Si el hombre fuese un agnóstico o ateo, dile enfáticamente que no tiene que estar de acuerdo con el concepto que tú tienes de Dios.
Puede escoger el concepto que le parezca, siempre que tenga sentido para él.
Lo principal es que esté dispuesto a creer en un Poder superior a él mismo, y que viva de acuerdo a principios espirituales.
GRAPEVINE, Abril de 1961
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, págs. 86-87
 
202
 
La Hora de la Decisión
 
"No todas las decisiones importantes pueden tomarse de la forma apropiada con una mera enumeración de los pros y los contras de una situación determinada, por valioso y necesario que sea este proceder. No podemos confiar siempre en lo que nos parece lógico. Cuando tenemos dudas respecto a nuestra lógica, esperamos la orientación de Dios y estamos atentos a la voz de nuestra intuición. Si, en meditación, esta voz es suficientemente persistente, puede que logremos la suficiente confianza como para actuar basándonos en ella, en vez de en la lógica.
"Si, después de haber ejercido estas dos disciplinas, todavía tenemos dudas, debemos pedir más orientación y, cuando sea posible, posponer las decisiones importantes por algún tiempo. Luego con un mayor conocimiento de nuestra situación, es posible que la lógica y la intuición concuerden en el curso indicado.
"Pero si tenemos que tomar una decisión inmediata, no la evadamos a causa del temor. Acertados o equivocados, siempre podemos sacar provecho de la experiencia".
CARTA, 1966
 
203
 
La Verdadera Tolerancia
 
Poco a poco empezamos a poder aceptar no sólo las virtudes de nuestro prójimo sino también sus defectos. Acuñamos la poderosa y significativa expresión "Amemos lo mejor que tienen los demás – y nunca temamos lo peor".
* * * * *
Finalmente, llegamos a ver que todo el mundo, incluidos nosotros, está hasta cierto grado enfermo emocionalmente, y que también estamos a menudo equivocados. Al sucedernos esto, nos acercamos a la verdadera tolerancia y vemos lo que el verdadero amor para con nuestros prójimos realmente significa.
GRAPEVINE, Enero de 1962
DOCE Y DOCE, pág. 99
 
204
 
Formación del Carácter
 
Puesto que la mayoría de nosotros nace con una abundancia de deseos naturales, no es de extrañar que frecuentemente dejemos que éstos se excedan de su propósito. cuando nos impulsan ciegamente, o exigimos en forma voluntariosa que nos proporcionen más satisfacciones o placeres de los que son posibles o debidos, ese es el punto en el cual nos apartamos del grado de perfección que Dios deseó para nosotros aquí en la tierra. Esta es la medida de nuestros defectos de carácter, o, si se quiere, de nuestros pecados.
Si se lo pedimos, Dios ciertamente perdonará nuestras negligencias. Pero sin nuestra cooperación, en ningún caso nos vuelve blancos como la nieve y nos conserva en esa forma. Nosotros debemos esforzarnos por lograr la buena voluntad para esa cooperación. El sólo pide de nosotros que tratemos hasta donde nos sea posible de progresar en la formación del carácter.
DOCE Y DOCE, págs. 68-69
 
205
 
La Virtud y el Autoengaño
 
Solí consolarme con una creencia exagerada en mi propia honestidad. Mis parientes en Nueva Inglaterra me habían inculcado lo sagrado de todo compromiso o contrato comerciales, diciendo "con su palabra un hombre compromete su honor". Después de esa inculcación, la honestidad en los negocios siempre me era fácil; nunca engañé a nadie.
Sin embargo, este pequeño fragmento de virtud, logrado sin gran dificultad, producía en mí algunos curiosos defectos. Sentía sin fallar un desprecio recto hacia aquellos de mis compañeros de Wall Street que
estafaban a sus clientes. Esto era suficientemente arrogante, pero el autoengaño que acarreaba era aun peor.
Mi apreciada honestidad comercial luego se convirtió en un abrigo, bajo el cual podía esconder la multitud de graves defectos que afectaban los demás aspectos de mi vida. Estando seguro de esa única virtud, me era fácil concluir que las tenía todas. Durante muchos años, esto me impedía que me mirara honestamente a mí mismo.
GRAPEVINE, Agosto de 1961
 
206
 
Orar por los Demás
 
Aunque oremos con sinceridad, podemos caer no obstante en la tentación. Nos creamos ideas en cuanto a lo que podría ser la voluntad de Dios para con otras personas. Nos decimos, "Este debiera ser curado de su fatal enfermedad . . ." o "Este debiera ser aliviado de su dolor emocional . . ." y oramos por esas cosas específicas.
Tales oraciones, por supuesto son actos fundamentales buenos, pero a menudo están basados en la suposición de que conocemos la voluntad de Dios para la persona por la cual oramos. Esto significa que paralelamente a una sincera oración puede haber una cierta cantidad de presunción y vanidad en nosotros.
La experiencia de A.A. nos indica que, en tales casos, debiéramos orar para que se haga la voluntad de Dios, cualquiera que sea, para los demás así como para nosotros.
DOCE Y DOCE, pág. 110
 
207
 
El Futuro de la Comunidad
 
"Parece estar demostrado que A.A. puede mantenerse parada en sus propios pies en cualquier lugar y bajo cualquier condición. Ha sobrepasado toda dependencia, que en alguna época pudiera haber tenido, de las personalidades o de los esfuerzos de unos cuantos miembros veteranos, como yo. Gente nueva, competente y vigorosa siguen apareciendo en la escena, presentándose en el sitio y el momento propicios en que se necesitan. Y además, A.A. ha logrado la suficiente madurez espiritual como para saber que su dependencia final es de Dios".
* * * * *
Está claro que nuestra primera responsabilidad para el futuro de A.A. es la de mantener en su máxima potencia lo que hoy tenemos. Sólo el cuidado más vigilante puede asegurarnos el cumplimiento de esta responsabilidad. No debemos permitir nunca que los éxitos y las alabanzas que en todas partes se nos ofrecen, nos arrullen y nos vuelvan satisfechos de nosotros mismos. Esta es una sutil tentación que nos puede estancar en el presente y, tal vez, desintegrarnos mañana. Siempre nos hemos reunido para encarar las dificultades y los fracasos. Los problemas siempre nos han estimulado. Pero, ¿tendremos la suficiente capacidad para encarar los problemas del éxito?
CARTA, 1940
A.A. HOY EN DIA, pág. 106
 
208
 
La Razón – Un Puente Hacia la Fe
 
Nos encontramos cara a cara con la cuestión de la fe. No pudimos evadir el asunto. Algunos de nosotros ya habíamos andado un buen trecho sobre el Puente de la Razón con rumbo a la deseada ribera de la fe donde manos amistosas se habían tendido para darnos la bienvenida. Estábamos agradecidos de que la Razón nos hubiera llevado tan lejos. Pero de cualquier manera, no podíamos bajar a tierra. Quizá en la última milla estábamos apoyándonos demasiado en la Razón y no queríamos perder nuestro apoyo.
Pero, ¿no habríamos sido conducidos, sin saberlo, hasta donde estábamos, por determinada clase de fe? Porque, ¿no creíamos en nuestro propio razonamiento? ¿No teníamos confianza en nuestra propia capacidad para pensar? ¿Qué era eso, sino cierta clase de fe? Sí, habíamos tenido fe, una fe abyecta en el Dios de la Razón. Por lo tanto, descubrimos en una forma u otra que la fe había tenido que ver con todo, todo el tiempo.
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, págs. 49-50
 
209
 
Nunca Más lo Mismo
 
Descubrimos que cuando un alcohólico ha sembrado en la mente de otro alcohólico la idea de la verdadera naturaleza de su enfermedad, éste ya
nunca podrá volver a ser el mismo. Después de cada parranda empezará a murmurar para sí: "Tal vez estos A.A. tengan razón . . ." Luego de varias experiencias similares, a veces antes de la aparición de dificultades extremas, regresará a nosotros convencido.
En esos primeros años, los que logramos la sobriedad en A.A., habíamos sido casos extremos y desesperados. Pero luego empezamos a tener éxito con alcohólicos en condiciones menos graves e incluso, con algunos alcohólicos potenciales. Aparecía gente más joven. Se presentaban muchas personas que tenían todavía trabajo, familias, salud e incluso buena posición social.
Por supuesto, era necesario que esos recién llegados tocaran fondo emocionalmente. Pero no tenían que tocar todo fondo posible para admitir su derrota.
DOCE Y DOCE, pág. 25
A.A. LLEGA A SU MAYORÍA DE EDAD, págs. 203-204
 
210
 
Liberación de la Esclavitud
 
Llegados al Tercer Paso, muchos de nosotros le dijimos a nuestro Creador, tal como lo concebimos: "Dios, me ofrezco a Ti para que obres en mí y hagas conmigo Tu voluntad. Líbrame del encadenamiento de mi ego para que pueda cumplir mejor con Tu voluntad. Líbrame de mis dificultades para que la victoria sobre ellas sea el testimonio para aquellos a quien yo ayude a Tu Poder, Tu Amor y de la manera que Tú quieres que vivamos. Que siempre haga Tu Voluntad".
Pensamos detenidamente antes de dar este paso, cerciorándonos de que estábamos listos para hacerlo; que finalmente podíamos entregarnos completamente a El.
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, pág. 59
 
211
 
Buscando la Humildad
 
Vimos que no era necesario estar siempre humillados y abatidos para lograr la humildad. Ella pudo llegar perfectamente tanto por nuestra voluntaria aspiración como pudo hacerlo por el continuo sufrimiento.
* * * * * "Al principio buscamos un poco de humildad, sabiendo que si no lo hacemos, pereceremos de alcoholismo. Pasado un tiempo, aunque seamos todavía algo rebeldes, empezamos a practicar la humildad porque es correcto hacerlo. Luego amanece el día en que, liberados finalmente de la rebeldía, practicamos la humildad porque lo queremos sinceramente como una manera de vivir".
1. DOCE Y DOCE, pág. 80
2. CARTA, 1966
 
212
 
La Fe y La Acción
 
Puede ser que la educación y disciplina religiosas de tu candidato sean superiores a las tuyas. En ese caso él se preguntará cómo podrás agregar algo a lo que él ya sabe.
Pero sentirá curiosidad por saber por qué sus propias convicciones no le han dado resultado y por qué las tuyas parecen darlo. El puede ser un ejemplo de lo cierto que es que la fe por sí sola es insuficiente. Para ser vital, la fe tiene que estar acompañada por la abnegación, por la acción generosa y constructiva.
Admite que probablemente él sepa más de religión de lo que tú sabes, pero señálale el hecho de que por profundos que sean su fe y sus conocimientos, estas cualidades no le han sido de gran utilidad, pues de haberlo sido, él no te habría pedido tu ayuda.
* * * * *
El Dr. Bob no me necesitaba para su instrucción espiritual. El Dr. Bob no me necesitaba para su instrucción espiritual. El ya tenía más que yo. Lo que sí necesitaba cuando nos conocimos por primera vez era el desinflamiento profundo y la comprensión que solamente un borracho puede dar a otro. Lo que necesitaba yo era la humildad del olvido de mí mismo y el sentimiento de parentesco con otro ser humano de mi propia índole.
1. ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, pág. 87
2. A.A. HOY EN DÍA, pág. 10
 
213
 
Completa la Limpieza de la Casa
 
Una y otra vez los recién llegados han tratado de guardarse ciertos hechos de sus vidas. Tratando de evadir esta humillante experiencia, se han acogido a ciertos métodos más fáciles. Casi invariablemente se han emborrachado. Habiendo perseverado con el resto del programa, se preguntan por qué han recaído.
Creemos que la razón es que nunca acabaron su limpieza interior. Hicieron su inventario pero se aferraron a algunos de los peores artículos de su existencia. Solamente creyeron que habían perdido su egoísmo y su temor; solamente creyeron que habían sido humildes. Pero no habían aprendido lo suficiente sobre humildad, intrepidez y honradez, en el sentido que creemos necesario, hasta que le contaron a otro toda la historia de su vida.
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, págs. 67-68
 
214
 
Sólo Intentar
 
En mi adolescencia, tenía que ser atleta porque no era atleta. Tenía que llegar a ser músico porque no podía entonar la más simple melodía. Tenía que ser el presidente de mi clase en la escuela. Tenía que ser el primero en todo porque en mi perverso corazón me sentía la más insignificante de las criaturas de Dios. Yo no podía aceptar esta profunda sensación de inferioridad, y por lo tanto logré convertirme en capitán del equipo de béisbol y aprendí a tocar el violín. Esta exigencia de "todo o nada" fue lo que más tarde me destrozó.
* * * * *
Me alegra saber que vas a probar ese nuevo trabajo. Pero, asegúrate de que sólo vas a "probarlo".
Si emprendes el proyecto con la actitud "tengo que tener éxito, es imperativo que no fracase, no puedo fracasar", estarás asegurando el fracaso, el cual, a su vez, asegurará que recaigas en beber. Pero si consideras la empresa solamente como un experimento constructivo, entonces todo deberá ir bien".
A.A. LEGA A SU MAYORÍA DE EDAD, págs. 55-56
CARA, 1958
 
215
 
Pruebas Constructivas
 
Hay aquellos en A.A. a quienes llamamos nuestros críticos "destructivos". Ellos desean imponer su punto de vista, politiquear, hacer acusaciones para lograr sus fines – todo, ¡por supuesto!, por el bien de A.A. Pero hemos aprendido que estos individuos, no son necesariamente destructivos.
Debemos escuchar cuidadosamente lo que dicen. A veces ellos están diciendo toda la verdad; otras veces un poco de la verdad. Si estamos a su alcance, la verdad, la verdad a medias, o inclusive algo muy lejos de la verdad, puede ser igualmente desagradable para nosotros. Si ellos están diciendo la verdad total o aun sólo parte de la verdad, entonces es mejor que les agradezcamos y sigamos con nuestros propios inventarios, admitiendo que estábamos equivocados. Si se trata de cosas absurdas, podemos ignorarlas. O podemos tratar de persuadirlos. Si esto nos falla, sentimos mucho que estén tan enfermos que no pueden escuchar y podemos tratar de olvidar por completo el asunto.
Es difícil hallar medios mejores para autoanalizarnos y para desarrollar la paciencia, que las pruebas a que aquellos hermanos, generalmente bien intencionados pero equivocados, a menudo nos someten.
DOCE CONCEPTOS, pág. 49
 
216
 
Después de "la Luna de Miel"
 
"Para la mayoría de nosotros, los primeros años en A.A. son como una luna de miel. Tenemos una nueva y potente razón por seguir viviendo, y multitud de actividades alegres. Durante algún tiempo estamos distraídos de los problemas principales de la vida. Y todo eso es para bien.
"Pero cuando se termina la luna de miel, nos vemos obligados a aguantar los golpes, como la demás gente. En este punto, comienza la prueba. Tal vez el grupo nos haya empujado al margen; quizás los problemas domésticos, o los del mundo ajeno, se hayan intensificado. Luego reaparecen los viejos patrones de conducta. La facilidad con la que reconocemos y tratamos estos problemas indicará el nivel de nuestro progreso".
* * * * *
La gente sabia siempre se ha dado cuenta de que nadie puede lograr mucho con su vida mientras el autoexamen no se vuelva un hábito, mientras no sea capaz de admitir y aceptar lo que descubra, y mientras no trate de corregir paciente y persistentemente lo que está mal.
CARTA, 1954
DOCE Y DOCE, pág. 95
 
217
 
La Esperanza Engendrada en la Desesperación
 
Carta al Dr. Carl Jung:
"La mayoría de las experiencias de conversión, sea cual sea la variedad, tienen como denominador común un profundo colapso del ego. El individuo se enfrenta con un dilema imposible.
"En mi caso, el dilema había sido creado por mi forma compulsiva de beber, y el profundo sentimiento de desesperación había sido enormemente intensificado por mi doctor. Fue intensificado aún más por mi amigo alcohólico, cuando me comunicó su veredicto de desahucio respecto a Rowland H.
"Tras mi experiencia espiritual me vino la visión de una sociedad de alcohólicos. Si cada uno de los que sufren transmitiera a cada recién llegado la opinión científica en cuanto a la condición desesperada del alcohólico, podría abrirle la posibilidad de una experiencia espiritual que le transformaría. Este concepto resultó ser la base del éxito que A.A. ha tenido desde entonces".
GRAPEVINE, Enero de 1963.
 
218
 
Felices – Cuando Somos Libres
 
Para la mayoría de la gente normal, beber significa liberación de los cuidados, del fastidio y de las preocupaciones. Es alegre intimidad con los amigos y sentimientos de que la vida es buena.
Pero no así para nosotros en esos últimos días de beber excesivo. Se fueron los placeres de antes. Había un anhelo persistente de gozar de la
vida como lo hicimos una vez y una dolorosa obsesión de que algún nuevo milagro de control nos permitiese hacerlo. Siempre había un intento más – y un fracaso más.
* * * * *
Estamos seguros de que Dios quiere que seamos felices, alegres y libres. Por lo tanto, no podemos suscribir la creencia de que la vida tiene que ser un valle de lágrimas, aunque así lo fue para muchos de nosotros. Pero se puso bien claro que la mayoría de las veces habíamos forjado nuestra propia desgracia.
ALCOHOLICOS ANONIMOS
pág. 139
págs. 122-123
 
219
 
Dispuesto a Creer
 
No dejes que ningún prejuicio que puedas tener en contra de los términos espirituales te impida preguntarte a ti mismo lo que significan para ti. Al principio, esto era todo lo que necesitábamos para comenzar el desarrollo espiritual, para efectuar nuestra primera relación consciente con Dios, tal como lo concebíamos. Después, nos encontramos aceptando muchas cosas que entonces parecían inaccesibles. Eso era ya un adelanto. Pero si queríamos progresar, teníamos que empezar por alguna parte. Por lo tanto, usamos nuestro propio concepto a pesar de lo limitado que fuese.
Solamente necesitábamos hacernos una breve pregunta: "¿Creo ahora, o estoy dispuesto a creer siquiera, que hay un Poder superior a mí mismo?". Tan pronto como una persona pueda decir que cree o que está dispuesta a creer, podemos asegurarle enfáticamente que ya va por buen camino.
ALCOHOLICOS ANÓNIMOS, págs. 43-44
 
220
 
En Sociedad
 
Según lográbamos cierto progreso espiritual, se hizo claro que si queríamos sentirnos emocionalmente seguros, tendríamos que colocar nuestras vidas sobre una base de "concesiones mutuas", tendríamos que desarrollar el sentimiento de estar en asociación o hermandad con nuestros semejantes. Comprendimos que necesitábamos dar constantemente de nosotros mismos sin exigir recompensa. Cuando persistimos en hacerlo, gradualmente fuimos descubriendo que atraíamos a los demás como nunca antes. Y aún si nos fallaban, podíamos ser comprensivos sin sentirnos seriamente afectados.
* * * * *
La unidad, la efectividad y aun la supervivencia de A.A. dependerán siempre de nuestra continuada buena voluntad de sacrificar nuestros deseos y ambiciones personales en pro de la seguridad y bienestar comunes. El sacrificio significa la supervivencia del individuo, así como también significa la unidad y la supervivencia del grupo y de la comunidad entera de A.A.
DOCE Y DOCE, págs. 122-123
A.A. LLEGA A SU MAYORÍA DE EDAD, pág. 281
 
221
 
Dios No Nos Abandonará
 
"Me ha llegado la noticia de que estás resistiendo a la adversidad de una forma magnífica – adversidad que te presenta tu estado físico. Me depara una oportunidad de manifestar mi agradecimiento por tu recuperación en A.A., y especialmente por la demostración que estás haciendo de sus principios, inspirándonos así a todos.
"Te agradará saber que, en cuanto a eso, los A.A. raramente fallan. Es así, creo, porque sabemos con tanta seguridad que, sea cual sea nuestra suerte, Dios no nos abandonará; en realidad, no lo hizo mientras bebíamos. Y así ha de ser por el resto de nuestras vidas.
"Sin duda, El no tiene intención de ahorrarnos toda dificultad y adversidad. Ni tampoco, a fin de cuentas, nos evita la llamada muerte – que es de hecho la puerta a una nueva vida, donde viviremos entre Su multitud de mansiones. Respecto a estas cosas, yo sé que tienes una fe muy segura".
CARTA, 1966
 
222
 
¿Quién Tiene la Culpa?
 
En el Paso Cuatro buscábamos resueltamente nuestras propias faltas. ¿Cuándo habíamos sido egoístas, faltos de honradez y habíamos tenido miedo? Aunque no enteramente culpables por una situación determinada, a menudo intentábamos echar toda la culpa a la otra persona involucrada. Finalmente llegamos a darnos cuenta de que el inventario debía ser el nuestro y no el de la otra persona. Así que admitimos nuestros errores honestamente y nos dispusimos a enmendarlos.
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, pág. 63
 
223
 
Una Comunidad - Muchos Credos
 
Como sociedad nunca debemos envanecernos a tal punto de suponer que hemos sido los autores o inventores de una nueva religión. Humildemente reflexionaremos que cada uno de los principios de A.A., ha sido apropiado de fuentes antiguas.
* * * * *
Un ministro nos escribió de Thailandia: "Llevamos los Doce Pasos de A.A. al mayor monasterio Budista de esta provincia. Y el monje director dijo: "¡Pero, son estupendos! Para los budistas puede ser más aceptable si ustedes insertaran la palabra "el bien" en lugar de "Dios". Sin embargo, ustedes dicen en estos Pasos que es un Dios como cada cual lo concibe y esto sin duda incluye "el bien". Los Doce Pasos de A.A. seguramente serán aceptados por todos los budistas de esta región".
* * * * *
Los miembros antiguos de San Luis recuerdan cómo el Padre Edward Dowling ayudó a empezar su grupo. Resultó que aquel grupo tenía una gran mayoría protestante, pero este hecho no lo amedrentó en absoluto.
A.A. LLEGA A SU MAYORÍA DE EDAD
1. pág. 232
2. págs. 79-80
3. págs. 41-42
 
224
 
El Liderazgo en A.A.
 
Ninguna sociedad puede funcionar bien sin líderes capaces en todos sus niveles, y A.A. no puede ser una excepción. Tenemos que decir, sin embargo, que a nosotros, los A.A., a veces nos entusiasma la idea de que podemos continuar sin mucho liderazgo personal. Estamos inclinados a desvirtuar la idea tradicional de "anteponer los principios a las personalidades" a tal punto que no debe haber "personalidad" en el liderazgo. Esto significaría más bien autómatas sin cara que estarían tratando de complacer a todos.
Un líder en servicio dentro de A.A. es un hombre o mujer que puede personalmente poner en acción principios, planes y normas, en una forma tan dedicada y efectiva que el resto de nosotros tendríamos el deseo de respaldarlo y ayudarlo en su trabajo. Cuando un líder nos dirige mal, nos rebelamos; pero cuando él, muy mansamente, se convierte en un cumplidor de órdenes y no toma decisiones propias – bueno, entonces realmente no es un líder.
DOCE CONCEPTOS, págs. 47-48
 
225
 
La Respuesta en el Espejo
 
Cuando bebíamos, nos sentíamos ciertos de que nuestra inteligencia, aliada con nuestra fuerza de voluntad, podría controlar correctamente nuestra vida interior y garantizarnos el éxito en el mundo que nos rodeaba. Esta filosofía temeraria, en la que cada cual hace el papel de Dios, sonaba grata al oído, pero no resistía la prueba definitiva: para saber si funcionaba bien, bastó con que cada alcohólico se mirara en el espejo.
* * * * *
Mi despertar espiritual fue electrizantemente repentino, y totalmente convincente. En seguida me volví una parte – aunque fuera una pequeñísima parte – de un cosmos en el que reinaba la justicia y el amor en la persona de Dios. Sin importar lo que hubieran sido las consecuencias de mi propia obstinación e ignorancia, o las de mis compañeros de viaje en la tierra, esto era, no obstante, la verdad. Así fue mi nueva y clara seguridad que no me ha abandonado nunca.
DOCE Y DOCE, pág. 40
GRAPEVINE, Enero de 1962
 
226
 
La Humildad También para la Comunidad
 
Los A.A. somos dados en ocasiones a alardear de las virtudes de nuestra Comunidad. Recordemos que ninguna de estas virtudes ha sido ganada. Nos hemos visto forzados a ellas, al principio, por el cruel látigo del alcoholismo. Las hemos adoptado por fin no porque quisiéramos sino porque tuvimos que hacerlo.
Y luego, a medida que el tiempo iba confirmando la aparente rectitud de nuestros principios básicos, empezamos a conformarnos porque nos pareció correcto. Algunos de nosotros, y notablemente yo mismo nos conformamos aun entonces a regañadientes.
Pero finalmente, creo que hemos llegado a someternos de buena voluntad y a conformarnos permanente y gustosamente a los principios que la experiencia, por la gracia de Dios, nos ha enseñado.
A.A. LLEGA A SU MAYORÍA DE EDAD, pág. 226
 
227
 
¿Basta con la Sobriedad?
 
El alcohólico es como un huracán rugiente que pasa por las vidas de otros. Se destrozan corazones. Mueren las dulces relaciones. Los afectos se desarraigan. Hábitos egoístas y desconsiderados han tenido el hogar en un constante alboroto.
Creemos que es un irreflexivo el hombre que dice que le basta con abstenerse de beber. Esa actitud es como la del campesino que, después de la tormenta, sale de su escondite y encontrando su hogar arruinado dice a su mujer: "No te fijes: aquí no ha pasado nada. Lo bueno es que el viento ha cesado".
* * * * *
Nos preguntamos a nosotros mismos lo que queremos significar cuando decimos que les hemos hecho "daño" a otras personas. De todas maneras, ¿qué clase de "daño" se hacen las personas unas o otras? Para definir la palabra "daño" en una forma práctica, podríamos llamarla el resultado de instintos en conflicto, que causan a la gente alrededor nuestro un perjuicio físico, mental, emocional o espiritual.
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, pág. 77
DOCE Y DOCE, pág. 86
 
228
 
El Comienzo de un Verdadero Parentesco
 
Cuando llegamos a A.A. y por primera vez en nuestras vidas estuvimos entre personas que parecían comprendernos, nos emocionó tremendamente esa sensación de pertenecer. Creíamos que el problema del aislamiento se había solucionado.
Pero muy pronto descubrimos que si bien no estábamos solos en un sentido social, todavía sufríamos muchas de las antiguas punzadas de la exclusión ansiosa. Mientras no hubimos charlado con completa sinceridad acerca de nuestros conflictos, y hubimos escuchado a alguien más hacer la misma cosa, todavía no pertenecíamos.
El Paso Cinco fue nuestra respuesta. Fue el comienzo del verdadero parentesco con el hombre y con Dios.
DOCE Y DOCE, pág. 61
 
229
 
El Día del regreso al Hogar
 
"Así como la sobriedad significa una vida larga y felicidad para el individuo, la unidad significa precisamente lo mismo para nuestra Comunidad en su totalidad. Unidos vivimos; desunidos pereceremos".
* * * * *
"Tenemos que pensar profundamente en todos aquellos enfermos que no han llegado todavía a A.A. Mientras se esfuerzan por volver a la fe y a la vida, queremos que encuentren en A.A. todo lo que hemos encontrado, y aún más, si fuese posible. Ninguna molestia, ninguna vigilancia, ningún esfuerzo para preservar la eficacia constante y la fortaleza espiritual de A.A. jamás serán lo suficientemente grandes como para hacer que no estemos plenamente preparados y dispuestos para acogerlos en el día de su regreso al hogar".
CARTAS, 1949
CHARLA, 1959
 
230
 
¿Amar a Todo el Mundo?
 
Muy pocas personas pueden verazmente afirmar que aman a todo el mundo. La mayoría de nosotros debemos admitir que hemos amado sólo a unos pocos; que hemos sido completamente indiferentes con mucha gente. En cuanto al resto, bueno, realmente les hemos tenido antipatía o les hemos odiado.
Los A.A. vemos que necesitamos algo mucho mejor con el fin de conservar nuestro equilibrio. Debemos abandonar poco a poco la idea de que podemos amar posesivamente a unos pocos, que podemos ignorar a muchos, y que podemos continuar temiendo u odiando a alguien.
Podemos tratar de dejar de hacer demandas irrazonables a aquellos que amamos. Podemos demostrar bondad donde de nunca la habíamos demostrado. Con aquellos que no nos gusten podemos empezar a practicar la justicia y la cortesía, y tal vez tomarnos la molestia a veces de tratar de comprenderlos y ayudarlos.
DOCE Y DOCE, págs. 99-100
 
231
 
El Privilegio de Comunicar
 
Todo el mundo tiene que abundar en la opinión que los A. somos personas muy afortunadas; afortunados por haber sufrido tanto; afortunados por poder conocernos, comprendernos y queremos, el uno al otro, tan sumamente bien.
Estos atributos y virtudes no son bajo ningún concepto del tipo de los que se gana. De hecho, la mayoría de nosotros estamos muy conscientes de que son dádivas extraordinarias que tienen su verdadero origen en nuestro parentesco, fruto de nuestro sufrimiento común y nuestra común liberación por la gracia de Dios.
Por ello, gozamos del privilegio de poder comunicarnos unos con otros hasta un grado, y de una manera, que raras veces pueden ser superados ente nuestros amigos no alcohólicos en el mundo alrededor nuestro.
* * * * *
"En el pasado me sentía avergonzado de mi condición, así que no hablaba de ella. Hoy en día, confieso francamente que tengo tendencia a la depresión, y esto ha atraído hacia mí a otros con la misma tendencia. El trabajar con ellos me ha ayudado muchísimo". *
GRAPEVINE, Octubre de 1959
CARTA, 9154
Bill añadió que no había sufrido ninguna depresión desde 1954.
 
232
 
El Valor de la Voluntad Humana
 
Muchos recién llegados que han experimentado poco aparte de un desinflamiento constante del ego, sienten una creciente convicción de que la voluntad humana no tiene valor alguno. Han llegado a ser convencidos, a veces con razón, de que muchos problemas, además del alcohol, no podrán solucionarse por medio de un asalto precipitado, impulsando únicamente por la voluntad del individuo.
No obstante, resulta que hay cosas que únicamente puede lograr la persona interesada. Por sí solo, y a la luz de sus circunstancias, tiene que desarrollar la cualidad de la buena voluntad. Cuando la adquiera, el individuo es el único que puede entonces tomar la decisión de esforzarse de una manera espiritual. Tratar de hacerlo es efectivamente un acto de su propia voluntad. es un uso apropiado de esta capacidad.
De hechos, todos los Doce Pasos requieren que nos esforcemos constantemente por conformarnos a sus principios y, esperamos, a la voluntad de Dios.
DOCE Y DOCE, págs. 42-43
 
233
 
La vida Cotidiana
 
El énfasis que A.A. da al inventario personal resulta pesado sólo porque un gran número de nosotros nunca ha adquirido realmente el hábito de la detenida autoevaluación.
Una vez que esta saludable práctica se ha vuelto una rutina, será tan interesante y provechosa que le tiempo que nos tome no nos parecerá perdido. Porque esos minutos y a veces horas empleados en el autoexamen tiene que hacer mejores y más felices todas las otras horas del día. Y finalmente nuestro inventario se convierte en una necesidad de nuestro diario vivir, y no algo inusitado y extraño.
DOCE Y DOCE, pág. 96
 
234
 
Los Prisioneros Liberados
 
Carta a un grupo de un correccional:
"Todo miembro de A.A. ha sido, en algún sentido, un prisionero. Cada uno de nosotros se ha emparedado, aislándose de la sociedad; cada uno ha conocido el estigma social. Ustedes han tenido una suerte aun más penosa. En su caso, la sociedad les ha emparedado. No obstante, no hay realmente ninguna diferencia esencial, y casi todos los A.A. son ahora conscientes de esta similaridad.
"Por lo tanto, cuando ustedes ingresen como miembros en el mundo A.A. de afuera, pueden tener la seguridad de que a nadie le importará un bledo el hecho de que ustedes han cumplido una sentencia. Lo que pretenden ser – y no lo que han sido – es lo único que tiene importancia para nosotros".
* * * *
"A veces es difícil soportar los problemas mentales y emocionales mientras estamos tratando de mantener nuestra sobriedad. No obstante, nos damos cuenta de que, a la larga, el poder superar tales problemas es la verdadera prueba de manera de vivir de A.A. La adversidad nos depara más oportunidad para desarrollarnos que la comodidad y el éxito".
CARTA, 1949
CARTA, 1964
 
235
 
En Busca de la Fe Perdida
 
Muchos de los A.A. pueden decir: "Nosotros nos desviamos de la fe de nuestra infancia. A medida que el éxito material empezó a llegarnos, creíamos estar ganando el juego de la vida. Aquello fue emocionante y nos hizo sentir muy felices.
"¿Para qué molestarnos con abstracciones teológicas y deberes religiosos, o el estado de nuestras almas en esta vida o en la otra? Con el deseo de ganar podríamos seguir adelante.
"Pero el alcohol empezó a jugar su partida en contra nuestra. Finalmente, cuando empezamos a ver ‘ceros’ en nuestra puntuación, y nos dimos cuenta de que con un golpe más quedaríamos definitivamente fuera del juego, tuvimos que empezar a buscar la fe que habíamos perdido. Fue en A.A. donde la redescubrimos".
DOCE Y DOCE, págs. 30-31
 
236
 
La Perfección - Únicamente el Objetivo
 
No puede existir ninguna humildad perfecta para nosotros los seres humanos. A lo más podemos meramente vislumbrar el significado y el esplendor de un ideal tan perfecto. Solamente Dios mismo puede manifestarse de una manera absoluta; los seres humanos tenemos que vivir y desarrollarnos en el dominio de lo relativo.
Por lo tanto, aspiramos a algún progreso en humildad para hoy.
* * * * * Pocos de nosotros podemos rápida y fácilmente estar listos para siquiera considerar la perfección moral y espiritual; estaríamos contentos con un desarrollo suficiente para permitirnos que nos las arregláramos en la vida, por supuesto según nuestras diversas ideas personales sobre qué nos permitirá arreglárnoslas. Equivocadas, nos esforzamos por lograr un objetivo determinado por nosotros mismos, en vez del objetivo perfecto que es Dios.
1. GRAPEVINE, Junio de 1961
2. DOCE Y DOCE, págs. 71-72
 
237
 
No Se Dan Ordenes
 
Ni la Conferencia de Servicios Generales de A.A., ni la Junta de Custodios, ni el más humilde comité de un grupo puede dar una orden a un miembro de A.A. y hacer que se cumpla, ni mucho menos castigar sus infracciones. Muchas veces lo hemos ensayado, pero siempre hemos fracasado.
Algunos grupos han intentado expulsar a algún miembro o miembros, pero los expulsados siempre han regresado a las reuniones, diciendo: "De esto depende nuestra vida; ustedes no pueden expulsarnos". Los comités han dado a veces instrucciones a muchos miembros de A.A. que suspendan sus trabajos con algún infractor consuetudinario, sólo para que se les conteste: "La manera como yo haga mis tareas de Paso Doce sólo a mí me concierne. ¿Quiénes son ustedes para juzgarme?".
Eso no quiere decir que loso miembros de Alcohólicos Anónimos no estén dispuestos a recibir consejos o sugerencias de los miembros más experimentados. Sencillamente, tienen inconveniente en que se les den órdenes.
DOCE Y DOCE, págs. 181-182
 
238
 
El Martirio Sensiblero
 
"La autoconmiseración es uno de los defectos más infelices y que más nos carcomen que conozcamos. Es un obstáculo para todo progreso espiritual y puede cortar toda efectiva comunicación con nuestros compañeros, debido a su exagerada reclamación de atención y simpatía. Es una forma sensiblera del martirio que difícilmente nos podemos permitir.
"¿El remedio? Pues, sometámonos a un sincero autoexamen, y examinemos aun más detenidamente los Doce Posos de recuperación de A.A. Al ver cuántos de nuestros compañeros de A.A. han utilizado los Pasos para superar grandes dolores y adversidades, nos sentimos animados a probar estos principios vivificantes en nosotros mismos""
CARTA, 1966
 
239
 
Cuándo y Cómo Dar
 
Los individuos que claman por dinero o alojamiento como condición para lograr su sobriedad van por mal camino. Sin embargo, a veces suministramos esas cosas a un principiante – si se puede ver que está dispuesto a poner su recuperación en primer lugar.
No se trata de una cuestión de dar, sino de cuándo y cómo hacerlo. Cuando colocamos nuestro trabajo en un plano material, el alcohólico comienza a depender de las dádivas en vez de en un Poder Superior y del grupo A.A. Clama por eso o aquello sosteniendo que no puede dominar el alcohol mientras no sean atendidas sus necesidades materiales.
Tonterías. Algunos de nosotros hemos recibido golpes muy fuertes para aprender esta verdad: Con empleo o sin empleo, con esposa o sin esposa, sencillamente no dejamos de beber mientras antepongamos la dependencia de otras personas a la dependencia de Dios.
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, pág. 91
 
240
 
Duros con Nosotros Mismos, Considerados con los Demás
 
No podemos revelar a nuestras esposas ni a nuestros padres nada que pueda lastimarlos y hacerles desgraciados. No tenemos ningún derecho a salvar nuestro propio pellejo a costa de ellos.
Estas partes de nuestra historia se las contamos a alguien que comprenda pero que no resulte afectado. La regla es que debemos ser duros con nosotros mismos pero siempre considerados con los demás.
* * * * *
El buen juicio nos indicará que no debemos apresurarnos al hacer reparaciones a nuestras familias. Puede no ser prudente contar ciertos episodios espantosos. Aunque podamos estar completamente dispuestos a revelar lo peor, debemos estar seguros de recordar que no podemos comprar nuestra propia tranquilidad espiritual a expensas de los demás.
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, pág. 69
DOCE Y DOCE, pág. 90
 
241
 
En Medio de la Calle
 
"En algunos grupos de A.A., se ha llevado el anonimato a un extremo verdaderamente absurdo. Los miembros tienen una base de comunicación tan mala que no saben ni siquiera los apellidos de sus compañeros, ni dónde viven. Se parece a una célula de un movimiento clandestino.
"En otros grupos vemos precisamente lo contrario. Es difícil refrenar el impulso de los A.A. de gritarlo todo antes el público, dándoselas de personajes en sensacionales ‘viajes de conferencia’.
"No obstante, yo sé que, de estos dos extremos, poco a poco nos arrastramos al terreno medio. La mayoría de los miembros que van dando conferencias no duran mucho tiempo, y lo probable es que respecto a sus amigos A.A., sus asociados comerciales y similares, la gente superanónima salga de su escondite. Creo que la tendencia a largo plazo es hacia el medio de la calle – donde, probablemente, debemos estar".
CARTA, 1959
 
242
 
Entregarse sin Reserva
 
Después de haber fracasado en mis esfuerzos para lograr la abstención de los alcohólicos con quienes yo trabajaba, el Dr. Silkworth me recordó la observación del Profesor William James de que las experiencias espirituales verdaderamente transformadoras, casi siempre están basadas en un estado de calamidad y colapso total. "Deje de predicarles", me dijo el Dr. Silkworth, "y deles en primer lugar hechos médicos. Esto puede ablandarlos profundamente de manera tal que se encuentren deseosos de hacer cualquier cosa que sea necesaria para recuperase. Luego ellos podrán aceptar esas ideas espirituales, y aun un Poder Superior".
* * * * *
Te suplicamos que seas valiente y concienzudo desde el mismísimo comienzo. Algunos de nosotros tratamos de aferrarnos a nuestras viejas ideas y el resultado fue nulo – hasta que nos deshicimos de ellas sin reserva.
A.A. LLEGA A SU MAYORÍA DE EDAD, pág. 20
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, págs. 51-54
 
243
 
Reflexiones Matutina
 
Al despertar, pensemos en las veinticuatro horas que tenemos por delante. Le pedimos a Dios que dirija nuestro pensamiento, pidiendo
especialmente que esté disociado de motivos de autoconmiseración, falta de honradez y de egoísmo. Bajo estas condiciones podemos usar nuestras facultades mentales confiadamente porque, después de todo, Dios nos ha dado el cerebro para usarlo. El mundo de nuestros pensamientos estará situado en un plano mucho más elevado cuando nuestra manera de pensar esté libre de motivos falsos.
Si tenemos que elegir entre dos posibles rumbos a seguir, le pedimos a Dios inspiración, una idea intuitiva o una decisión. Luego, nos relajamos y tomamos las cosas con calma. Frecuentemente quedamos sorprendidos de cómo acuden las respuestas acertadas después de haber ensayado esto durante algún tiempo.
Generalmente concluimos el período de meditación orando porque se nos indique a través de todo el día cuál ha de ser nuestro paso, pidiendo especialmente liberación de la dañina obstinación.
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, págs. 80-81
 
244
 
Hacia la Madurez
 
Muchos de los veteranos que han puesto nuestra "curación alcohólica" a una dura pero venturosa prueba, se dan cuenta todavía de que a menudo les falta la sobriedad emocional. Para lograrla tenemos que desarrollar una verdadera madurez y equilibrio (es decir, humildad) en nuestras relaciones con nosotros mismos, con nuestros prójimos, y con Dios.
* * * * *
Nunca debemos convertir A.A. en una corporación cerrada. No deneguemos nunca compartir nuestra experiencia, cualquiera que sea su valor, con el mundo que nos rodea. Que nuestros miembros respondan en forma individual a la llamada de cada uno de los campos de la actividad humana. Que comuniquen la experiencia y el espíritu de A.A. en todos estos asuntos, cualquiera que sea el bien que pueda lograrse. Porque no solamente hemos sido salvados del alcoholismo por Dios, sino que también el mundo nos ha recibido de nuevo en su seno.
1. GRAPEVINE, Enero de 1958
2. A.A. LLEGA A SU MAYORÍA DE EDAD, págs. 233-234
 
245
 
Combate Cuerpo a Cuerpo
 
Son de veras muy contados aquellos que, asaltados por el tirano alcohol, hayan podido ganar un combate cuerpo a cuerpo. Es un hecho comprobado estadísticamente que los alcohólicos casi nunca se recuperan apoyándose únicamente en sus propios recursos.
* * * * *
Alrededor de Pont Barrow, en Alaska, dos prospectores de petróleo se instalaron en una cabaña con una caja de whisky. El tiempo se puso muy tempestuoso, la temperatura descendió a 20 grados bajo cero y ellos estaban tan embriagados que dejaron apagar el fuego que los calentaba. A punto ya de morir por congelamiento, uno de ellos se despertó a tiempo para reavivar el fuego. Salió a buscar algo de combustible y miró dentro de una caneca vacía que tenía agua congelada. Allá sobre el hielo vio un objeto rojizo. amarillento. Lo sacaron y resultó ser el libro de A.A. Uno de los dos leyó el libro y dejó de beber. La leyenda es que aquel hombre se convirtió en el fundador de uno de nuestros grupos del norte más lejano.
DOCE Y DOCE, pág. 24
A.A. LLEGA A SU MAYORÍA DE EDAD, pág. 81
 
246
 
El Instinto de Vivir
 
Cuando hombres y mujeres se saturan de alcohol a tal grado que destruyen sus vidas, cometen el acto más antinatural: Al desafiar su deseo instintivo de autopreservación, parece que están empeñados en destruirse. Atentan contra su instinto más profundo.
Al ser humillados por la terrible paliza que les propina el alcohol, la gracia de Dios puede llegar a ellos y expulsar la obsesión. En este punto su poderoso instinto de vivir empieza a colaborar con el deseo de su Creador de darles una nueva vida.
* * * * * "La característica central de la experiencia espiritual es que da al
recipiente una nueva y mejor motivación fuera de toda proporción con cualquier procedimiento de disciplina, creencia o fe.
"Estas experiencias no nos pueden hacer íntegros de una vez; son un renacimiento a una nueva y segura oportunidad".
1. DOCE Y DOCE, pág. 68
2. CARTA, 1965
 
247
 
¿Has Hecho el Experimento?
 
"Ya que se supone que la mentalidad abierta y la experimentación son los atributos indispensables de nuestra civilización, parece extraño que tantos científicos se muestren reacios a poner y prueba personalmente la hipótesis de que Dios viniera primero y el ser humano después. Prefieren creer que el hombre sea un producto fortuito de la evolución; que Dios, el Creador, no existe.
"Lo único que puedo decir al respecto es que he hecho experimentos con ambos conceptos y que, en mi caso, el concepto Dios ha resultado facilitar una mejor base para vivir que el homocentrismo.
"No obstante, sería el primero en defender tu derecho a creer como te convenga. Simplemente te haré esta pregunta: ‘¿Has hecho alguna vez en tu propia vida, un esfuerzo sincero para pensar y actuar como si pudiera existir un Dios? ¿Has hecho el experimento?".
CARTA, 1950
 
248
 
Necesitamos Ayuda Ajena
 
Fue evidente que una autoevaluación solitaria o íntima, y la admisión de nuestros defectos basada en esto, tal vez no sería suficiente para nosotros. Necesitaríamos contar con una ayuda externa para tener la
seguridad de conocer y admitir la verdad acerca de nosotros mismos, la ayuda de Dios y de otro ser humano.
Sólo dándonos a conocer completamente, sin guardar nada oculto, solamente estando dispuestos a recibir consejo y orientación, podríamos poner el pie en el camino hacia un pensamiento correcto, una honestidad sólida y una humildad genuina.
* * * * *
Si nos estamos engañando a nosotros mismos, un consejero competente fácilmente lo puede ver. Y, mientras él o ella nos desembarazan con destreza de nuestras fantasías, nos sorprende descubrir que sentimos poco del acostumbrado deseo de defendernos de las desagradables verdades. No hay otra forma más segura de disolver fácilmente el temor, la soberbia y la ignorancia. Pasado un tiempo, nos damos cuenta de que estamos firmemente basados en nuevos cimientos para la integridad, y con gratitud atribuimos el mérito a nuestros padrinos, cuyo consejo nos enseñó el camino.
1. DOCE Y DOCE, pág. 63
2. GRAPEVINE, Agosto de 1961
 
249
 
Las Dádivas de Dios
 
Veamos que el sol nunca se pone en la Comunidad de A.A.; que más de trescientos cincuenta mil de nosotros nos hemos recuperado ahora de nuestra enfermedad; que en todas partes, hemos empezado a superar las formidables barreras de raza, credo y nacionalidad. Esta seguridad de que tantos de nosotros hemos podido responder a nuestras responsabilidades de sobriedad, y de desarrollo y eficacia en este mundo turbulento donde vivimos, nos llenará sin duda de la más profunda alegría y satisfacción.
No obstante, como gente que casi siempre tiene que escarmentar en su propia cabeza, por supuesto no vamos a felicitarnos a nosotros mismos. Estas ventajas, las percibiremos como dádivas de Dios, que han sido hasta cierto grado equiparadas por una creciente disposición nuestra para buscar y cumplir Su voluntad para con nosotros.
GRAPEVINE, Julio de 1965
 
250
 
La Oración Bajo Presión
 
Cada vez que me encuentro sometido a graves tensiones, alargo mis paseos diarios y voy recitando nuestra Oración de la Serenidad al ritmo de mis pasos y mi respiración.
Si me parece que mi dolor ha sido en parte ocasionado por otros, trato de repetir "Dios, concédeme la serenidad para amar lo mejor de ellos y nunca temer lo peor". Este benigno proceso curativo, en el que a veces es necesario persistir por algunos días, raras veces ha fallado en devolverme un balance emocional y una perspectiva suficientes por lo menos para seguir.
GRAPEVINE, Marzo de 1962
 
   
 
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