LITERATURA DE AA
  PAGINAS 51-100
 
 
COMO LO VE BILL - PAGINAS 51-100
 
51
 
La Llegada de la Fe
 
En mi propio caso, la piedra fundamental de la liberación del miedo es la fe: una fe que , a pesar de las apariencias mundanas en contra, me hace creer que vivo en un universo que tiene sentido.
Para mí, esto significa la creencia en un Creador que es todo poder, justicia y amor: un dios que me tiene asignado un propósito, un significado, un destino de crecer, aunque sea poco y a tropiezos, hacia Su imagen y semejanza. Antes de llegarme ala fe, vivían como un extraño en un cosmos que, con demasiada frecuencia, me parecía hostil y cruel. En él no podía haber para mí ninguna seguridad interior.
* * * * * "Cuando el alcohol me hizo postrar de rodillas, me preparó para pedir el don de la fe. Y todo fue transformado. Nunca más, a pesar de mis dolores y mis problemas, experimentaría el desconsuelo de los años anteriores. Vi el universo iluminado por el amor de Dios. Ya no estaba solo".
1. GRAPEVINE, Enero de 1962
2. CARTA, 1966
 
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Para Protegerse Contra una Recaída
 
Supongamos que faltamos al ideal escogido y que tropezamos. ¿Quiere decir esto que vamos a emborracharnos? Algunos nos dicen que así sería. Pero esto solamente es una verdad a medias.
Esto depende de nosotros y de nuestros motivos. Si lamentamos lo que hemos hecho y tenemos el deseo sincero de que Dios nos conduzca a cosas mejores, creemos que seremos perdonados y que habremos aprendido nuestra lección. Si no lo lamentamos y nuestra conducta sigue dañando a otro, es seguro que beberemos. No estamos teorizando. Estos son hechos de nuestra propia experiencia.
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, págs. 65-66
 
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"Solitarios" - Pero no Solos
 
¿Qué puede decirse de muchos miembros de A.A. que, por una variedad de razones, no pueden tener una vida familiar? Al principio muchos de ellos se sienten solos, lastimados y excluidos cuando son testigos de tanta felicidad hogareña a su alrededor. Si no pueden tener esta clase de felicidad, ¿puede A.A. ofrecerles satisfacciones de similar valor y durabilidad?
Sí, cada vez que traten con ahínco de buscarlas. rodeados de tantos amigos de A.A. esos llamados "solitarios" nos cuentan que ya no se sienten solos. en compañía de los demás hombres y mujeres, pueden dedicarse a un gran número de ideas, personas y proyectos constructivos. Libres de las responsabilidades conyugales, pueden participar en empresas que se les niegan a hombres y mujeres de familia. Diariamente vemos a tales miembros prestar enormes servicios y recibir a cambio grandes alegrías.
DOCE Y DOCE, pág. 126
 
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Para Profundizar Nuestra Visión Interior
 
Es necesario que saquemos del examen de nuestras relaciones personales toda la información posible acerca de nosotros mismos y de nuestras dificultades fundamentales. Puesto que nuestras relaciones defectuosas con otros seres humanos han sido casi siempre la causa inmediata de nuestros infortunios, incluyendo nuestro alcoholismo, ningún campo de investigación podría producir más satisfacción y recompensas más valiosas que éste.
La reflexión calmada y cuidadosa sobre nuestras relaciones personales puede hacer más profunda nuestra visión personal. Podemos ir más allá de aquellas cosas que estaban mal en nosotros, para ver aquellos defectos que fueron fundamentales, defectos que algunas veces eran responsables del modelo completo de nuestras vidas. Sabemos que la entereza en este aspecto tiene espléndidas recompensas.
DOCE Y DOCE, pág. 86
 
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En Busca de Orientación
 
"El ser humano debe pensar, y actuar. No fue credo a la imagen de Dios para ser un autómata.
"Mi propia fórmula en este respecto es la siguiente: Primero, pensar bien el pro y el contra de cada situación, mientras rezo para que no influyan en mí las consideraciones egoístas. Afirmar que desearía hacer la voluntad de Dios.
"Luego, al haber puesto el asunto en manos de Dios y sin recibir ninguna respuesta conclusiva o contundente, espero más orientación, la cual puede venirme a la mente directamente, o por medio de otra gente o de las circunstancias.
"Si me parece que no puedo esperar más, y no me llega todavía ninguna indicación definitiva, repito lo primero varias veces, trato de escoger el mejor curso, y luego me pongo a actuar. Yo sé que, si me equivoco, el cielo no se va a derrumbar. En cualquier caso, me servirá de lección".
CARTA, 1950
 
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Enfrentarse a la Crítica
 
A veces, sentimos sorpresa, indignación e ira cuando la gente critica a Alcohólicos Anónimos. Es posible que nos desconcierte tanto que no podamos sacar provecho de la crítica constructiva.
Este tipo de resentimiento no crea amistades, ni logra ningún propósito constructivo. Esta es un área en la que, sin duda, podemos mejorar.
* * * * * Es evidente que la armonía, la seguridad y la efectividad futura de A.A. dependerá grandemente del mantenimiento de una actitud pacífica y totalmente inofensiva en todas nuestras relaciones públicas. Esta es una tarea dura, porque en nuestros días de bebedores éramos personas dispuestas a la ira, a la hostilidad, la rebelión y la agresión. Y aunque ahora estamos sobrios, los viejos moldes de conducta todavía están en nosotros en cierto grado, siempre amenazando explotar con cualquier buen pretexto.
Pero nosotros lo sabemos, y por consiguiente yo tengo la seguridad de que siempre encontraremos la gracia de podernos refrenar efectivamente al llevar nuestros asuntos públicos.
1. GRAPEVINE, Julio de 1965
2. DOCE CONCEPTOS, pág. 86
 
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Mejor que el Oro
 
De recién llegados, nos hemos entregado a esa embriaguez espiritual. Como el demacrado explorador, después de apretarse el cinturón a la barriga vacía, hemos encontrado oro. La alegría que sentimos por la liberación de toda una vida de frustraciones, no tuvo límites.
Al recién llegado le parece que ha encontrado algo mejor que el oro. Puede ser que, de momento, no haya visto que apenas ha arañado un filón inagotable, que le dará dividendos solamente si lo trabaja el resto de su vida e insiste en regalar todo el producto.
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, pág. 119
 
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La Indignación Virtuosa
 
"El valor positivo de la indignación virtuosa es teórico - en particular para los alcohólicos. Nos deja expuestos a la racionalización de que podemos estar tan enojados como queremos siempre que pretendamos ser virtuosos al respecto".
* * * * * Cuando albergábamos rencores y planeábamos venganzas por esas actitudes ajenas, lo que hacíamos realmente era golpearnos a nosotros mismos con el garrote que blandíamos para los demás. Aprendimos que si nos veíamos seriamente afectados, nuestra primera necesidad era calmar ese estado de perturbación, sin importarnos la cosa o persona que lo había causado.
1. CARTA, 1954
2. DOCE Y DOCE, pág. 50
 
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La Convicción y la Transigencia
 
Uno de los requisitos para llevar una vida útil es el "dar y tomar" la habilidad para transigir alegremente. La transigencia nos resulta difícil a nosotros, borrachos de "todo o nada". No obstante, nunca debemos perder de vista el hecho de que el progreso está casi siempre caracterizado por una serie de acuerdos encaminados hacia lo mejor.
Por supuesto, no siempre podemos llegar a un acuerdo por transigencia. Hay circunstancias en las que es necesario aferrarnos tenazmente a nuestras convicciones hasta que se resuelva la cuestión. El decidir cuándo se debe y no se debe transigir siempre exige el más agudo discernimiento.
DOCE CONCEPTOS, págs. 48-49
 
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¿Sólo la Capacidad Cerebral?
 
al hombre o a la mujer con intelectualidad autosuficiente, muchos A.A. pueden decirles: "Sí, nosotros fuimos como ustedes, demasiado listos, y de esto no derivamos ningún bien. Nos encantaba que la gente nos considerase precoces. Utilizamos nuestra educación para inflarnos como orgullosos globos, pero haciendo lo posible para que los demás no lo notaran. Secretamente pensábamos que podíamos flotar sobre el prójimo, debido a nuestra capacidad cerebral.
"El progreso científico nos enseñó que no había nada que el hombre no pudiera hacer. El conocimiento era todopoderoso. El intelecto podía conquistar la naturaleza. Puesto que éramos mucho más inteligentes que las demás personas (o por lo menos, así lo creíamos), nos correspondía el botín de la victoria, con sólo desearlo. El dios del intelecto desplazó al Dios de nuestros padres.
"Pero aquí también el alcohol tenía otras ideas. Nosotros, que todo lo habíamos ganado en serie, nos convertimos en perdedores de tiempo completo. Vimos que teníamos que reconsiderar nuestras ideas o moriríamos".
DOCE Y DOCE, págs. 31-32
 
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Superar el Miedo
 
El temor tocaba de un modo u otro casi todos los aspectos de nuestra vida. Era una hebra maligna y corrosiva; la trama de nuestra existencia la llevaba entrecruzada. Ponía en movimiento una sucesión de circunstancias que nos acarreaban desgracias que no creíamos merecernos. Pero ¿no fuimos nosotros mismos los que echamos a rodar la pelota?
* * * * *
El problema de superar el miedo tiene dos aspectos. Trataremos de lograr liberarnos del miedo tanto como nos sea posible. Después, tendremos que buscar el valor y la gracia para enfrentarnos de una forma constructiva con los temores que nos queden.
1. ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, pág. 63
2. GRAPEVINE, Enero de 1962
 
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Otro Tipo de Puerta Giratoria
 
Cuando un borracho se aparece entre nosotros y empieza a decir que no le gustan los principios de A.A., su gente o la organización de servicio, cuando declara que a él le iría mejor en otra parte, nosotros no nos preocupamos. Simplemente le decimos: "Probablemente su caso es diferente. ¿Por qué no intenta algo distinto?"
Si un miembro de A.A. dice que no le gusta su propio grupo, no nos alarmamos. Simplemente le decimos: "¿Por qué no prueba a asistir a otro grupo, o funda uno nuevo?"
A todos aquellos que deseen separarse de A.A. les extendemos nuestras más cordiales invitaciones para que lo hagan. Si les va mejor por otros medios, nos parece muy bien y nos alegramos. Si después de haber intentado ir por otro camino, no tiene éxito, sabemos que les queda todavía una alternativa: o se enloquecen o mueren o regresan a Alcohólicos Anónimos. La decisión queda enteramente a su criterio. (De hecho, la mayor parte de ellos regresan a nosotros).
DOCE CONCEPTOS, págs. 91-92
 
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Libre de Dependencia
 
Me preguntaba a mí mismo: "¿Por qué no pueden los Doce Pasos liberarme de esta depresión insoportable?" Hora tras hora, volvía a fijar la mirada en la Oración de San Francisco: "Es mejor consolar que ser consolado".
De repente, me di cuenta de lo que podría ser la respuesta. Mi defecto básico siempre ha sido depender de otra gente o de las circunstancias, contando con que me dieran el prestigio, la seguridad y la confianza. No pudiendo obtener estas cosas a la altura de mis sueños y exigencias
perfeccionistas, luchaba por ellos. Y cuando vino la derrota, vino la depresión.
Reforzado por la gracia que pudiera encontrar en la oración, tenía que aprovechar hasta lo posible mi voluntad y poder de acción para cortar estas equivocadas dependencias emocionales de otra gente y las circunstancias. Únicamente después de hacerlo, podría ser libre para amar como San Francisco había amado.
GRAPEVINE, Enero de 1958
 
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En Busca de Motivos
 
Algunos de nosotros nos aferrábamos a la pretensión de que cuando bebíamos no le hacíamos daño a nadie sino a nosotros mismos. Nuestras familiar no sufrían, porque siempre pagábamos las cuentas y rara vez bebíamos en casa. Nuestros socios en los negocios no sufrían, porque normalmente estábamos en el trabajo. Nuestra reputación no había sufrido, porque estábamos seguros que pocos sabían de nuestra bebida. Quienes lo sabían nos aseguraban a veces que, después de todo, una animada juerga era sólo un desliz de un hombre bueno. Por consiguiente ¿qué daño real habíamos hecho? Seguramente, nada que no pudiéramos enmendar fácilmente con unas pocas disculpas casuales.
Esta actitud, por supuesto, es el resultado final de un deliberado intento de olvidar. es una actitud que sólo podrá cambiarse con un sincero y profundo análisis de nuestros actos y motivaciones.
DOCE Y DOCE, pág. 85
 
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Desarrollo por medio del Décimo Paso
 
En el curso de los próximos años los A.A. cometeremos errores. La experiencia nos ha enseñado que no necesitamos temer el cometerlos, siempre y cuando mantengamos nuestra buena voluntad para confesar nuestras faltas y para corregirlas rápidamente. Nuestro desarrollo como individuo ha dependido de este saludable proceso de aprender por experiencia. Así crecerá nuestra comunidad como tal.
Recordemos siempre que cualquier sociedad de hombres y mujeres que no pueda corregir libremente sus propias faltas debe inevitablemente llegar a la decadencia o al colapso total. Tal es el castigo universal por
no continuar creciendo. Así como cada uno de los A.A. debe continuar haciendo su inventario moral y actuando consecuentemente, así toda nuestra comunidad debe hacerlo si quiere sobrevivir y desea servir útil y eficientemente.
A.A. LLEGA A SU MAYORÍA DE EDAD, pág. 232
 
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¿Sólo para las Emergencias?
 
Ya sea que fuéramos creyentes o no creyentes, empezamos a superar la idea de que el Poder superior era una especie de sustituto que solamente se invocaba en una emergencia. La idea de que podíamos vivir nuestras propias vidas, con una pequeña ayuda de dios de vez en cuando, empezó a evaporarse. Muchos de nosotros que nos habíamos considerado religiosos nos dimos cuenta de la limitación de esta actitud. Al no aceptar poner a Dios en primer lugar, nosotros mismos nos habíamos privado de su ayuda.
Pero ahora las palabras: "Por mí mismo nada soy, el Padre hace las obras", empezaron a adquirir un significado brillante y esperanzador.
DOCE Y DOCE, pág. 80
 
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Miles de "Fundadores"
 
"En tanto que doy gracias a Dios por tener el privilegio de ser uno de los primeros miembros de A.A., desearía sinceramente que se eliminase la palabra 'fundador' del vocabulario de A.A.
"Al fin y al cabo, toda persona que ha hecho con éxito cualquier cantidad de trabajo de Paso Doce es sin duda el fundador de una nueva vida para otros alcohólicos".
* * * * *
"A.A. no fue inventada. Sus fundamentos nos llegaron por medio de la experiencia y la sabiduría de multitud de grandes amigos. Nosotros simplemente nos apropiamos sus ideas y las adaptamos".
* * * * * "Afortunadamente, hemos aceptado los servicios dedicados de mucha gente no-alcohólica. Debemos nuestras vidas mismas a los hombres y
mujeres de la medicina y de la religión. Y, por mi parte y por la del Dr. Bob, afirmo con toda gratitud que, si no hubiera sido por nuestras esposas, Anne y Lois, ninguno de los dos podríamos haber vivido para ver los comienzos de A.A.".
1. CARTA, 1945
2. CARTA, 1966
3. CARTA, 1966
 
68
 
Reanuda Tus Esfuerzos
 
"Aunque yo sé lo lastimado y arrepentido que te sientes después de esta recaída, te ruego no te preocupes por la pérdida temporal de tu paz interior. Tan calmadamente como puedas, reanuda tus esfuerzos en el programa de A.A., en particular los aspectos que tienen que ver con la meditación y el autoanálisis.
"¿Me permites sugerirte que te tomes la culpabilidad excesiva por lo que es? No es sino una especie de orgullo invertido. Es justo sentir una lástima decente por lo que haya ocurrido. Pero culpabilidad, no.
"De hecho, es muy posible que la recaída fuera ocasionada por sentimientos irrazonables de culpabilidad debido a otros, así llamados, defectos morales. Sin duda, debes considerar esta posibilidad. E incluso en esto, no debes echarte la culpa por los fallos; sólo puedes ser penalizado por negarte a tratar de lograr lo mejor".
CARTA, 1958
 
69
 
El Dar sin Exigir
 
Observa a cualquier A.A. con seis meses de sobriedad mientras hace el trabajo de Paso Doce con un posible miembro. si el recién llegado le dice, "¡Vete al diablo!", sencillamente sonríe y se va a buscar a otro alcohólico a quien ayudar. No se siente frustrado ni rechazado. si el siguiente borracho responde favorablemente y, a su vez, empieza a darle amor y atenciones a otros que sufren, sin devolverle nada a él, el padrino, no obstante, está contento. Aun en este caso no se siente rechazado; se alegra de que su antiguo candidato esté sobrio y feliz.
Y se da perfecta cuenta de que su propia vida se ha enriquecido, como dividendo por haber dado a otra persona sin exigirle nada a cambio.
 
70
 
La Verdad, el Liberador
 
Los A.A. podemos comprender fácilmente cómo la verdad puede liberarnos. Rompe las cadenas que una vez nos ataban al alcohol. Sigue liberándonos de conflictos y angustias inimaginables; destierra el miedo y la soledad. La unidad de nuestra Comunidad, el amor que abrigamos los unos por los otros, la estima en que el mundo nos tiene, son los productos de la verdad que, bajo Dios, hemos tenido el privilegio de conocer.
* * * * *
Precisamente cómo y cuándo decimos la verdad - o nos quedamos callados - puede a menudo representar la diferencia entre la auténtica integridad y la falta completa de la misma.
El Noveno Paso nos advierte enfáticamente que no abusemos de la verdad, diciéndonos: "Reparamos directamente a cuantos nos fue posible el daño causado, excepto cuando el hacerlo implicaba perjuicio para ellos o para otros". Debido a que hace resaltar el hecho de que se puede usar la verdad no sólo para sanar, sino también para herir, este valioso principio tiene una extensa aplicación al desarrollo de la integridad.
GRAPEVINE, Agosto de 1961
 
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"¿Cómo Puedes Aguantar un Golpe?"
 
El día en que nuestro país sufrió la calamidad de Pearl Harbor, un gran amigo de A.A. estaba caminando por una calle de St. Louis. El Padre Edward Dowling no era alcohólico, pero había sido uno de los fundadores del primer grupo en esa ciudad, el cual estaba todavía luchando por sobrevivir. Visto que muchos de sus amigos normalmente sobrios habían recurrido ya a la botella para borrar de sus mentes las probables consecuencias del desastre de Pearl Harbor, el Padre Ed se sentía angustiado por la idea de que su querido grupo de A.A. haría probablemente lo mismo.
Luego, un miembro, que llevaba menos de un año sobrio, le abordó y entabló con él una conversación animada - principalmente acerca de A.A. El Padre Ed vio, para su gran alivio, que su compañero estaba completamente sobrio.
"¿Cómo es que no tienes nada que decir respecto a Pearl Harbor? ¿Cómo puedes aguantar un golpe así?".
"Bueno", le respondió su interlocutor, "cada uno de nosotros en A.A. ya ha sufrido su Pearl Harbor personal. ¿Por qué debemos los borrachos sentirnos destrozados con ése?"
GRAPEVINE, Enero de 1962
 
72
 
La Dependencia - Malsana o Sana
 
No hay nada más desmoralizador que la dependencia abyecta y pegajosa de otro ser humano. Esta, a menudo, equivale a exigir un grado de protección y de amor que nadie podría satisfacer. Así que nuestros esperados protectores huyen, y nos quedamos nuevamente solos - para desarrollarnos o desintegrarnos".
* * * * *
Nos dimos cuenta de que la mejor fuente posible de estabilidad emocional es el mismo Dios. Vimos que la dependencia de Su perfecta justicia, perdón y amor era saludable, y funcionaría donde nada más podría hacerlo.
Si realmente dependíamos de Dios, no podíamos hacer muy bien el papel de Dios ante nuestros semejantes ni sentiríamos el vivo deseo de depender completamente de la protección y del cuidado humanos.
1. CARTA, 1966
2. DOCE Y DOCE, pág. 123
 
73
 
La Tolerancia Recíproca
 
"Tu punto de vista fue en un tiempo el mío. Afortunadamente, A.A. está construida de tal manera que no tenemos que debatir la existencia de Dios; pero, para obtener los mejores resultados, la mayoría de nosotros
tenemos que depender de un Poder Superior. Dices que tu grupo es tu Poder Superior, y ningún miembro honrado de A.A. pondría en duda tu privilegio de creerlo así. Todos debemos alegrarnos de que se puedan lograr buenas recuperaciones aun sobre esta base limitada.
"Pero lo justo es la reciprocidad. si esperas que otra gente respete tu punto de vista, estoy seguro de que tú estarás dispuesto a mostrarles la misma tolerancia. Trato de tener siempre presente que, a lo largo de los siglos, mucha gente más lista que yo se han encontrado en ambos lados de este debate acerca de la creencia. A mí, en los últimos años se me está haciendo más fácil creer que Dios creó al hombre, que creer que el hombre creó a Dios".
CARTA, 1950
 
74
 
Abre una Brecha en los Muros del Ego
 
Quienes están dominados por el orgullo se ciegan, inconscientemente, a sus propios defectos. Estas personas no necesitan que se les levante el ánimo, sino que se les ayude a descubrir una brecha por donde pueda brillar la luz de la razón, a través de la muralla que su ego ha construido.
* * * * *
Ciertamente, el logro de un mayor grado de humildad es el principio fundamental de cada uno de los Doce Pasos de A.A. Porque sin cierta dosis de humildad, ningún alcohólico puede permanecer sobrio.
Casi todos los A.A. han descubierto, también, que a menos que desarrollen esta apreciable cualidad mucho más de lo que se puede requerir para la sobriedad, no tendrán mucha oportunidad de llegar a ser verdaderamente felices. Sin ella, la vida no tiene un fin muy útil, o, en la adversidad, no pueden reunir la fe que se necesita para afrontar cualquier emergencia.
DOCE Y DOCE
1. pág. 49
2. pág. 75
 
75
 
Perder el Temor a la Situación Económica
 
Cuando el trabajo parecía un simple medio para conseguir dinero más bien que una oportunidad de servicio; cuando la adquisición de dinero para la independencia económica parecía más importante que la debida dependencia de Dios, éramos todavía las víctimas de temores irrazonables. Y esos temores hacían completamente imposible una existencia serena y útil, a cualquier nivel económico.
Pero cuando pasó el tiempo, vimos que con la ayuda de los Doce Pasos de A.A. podíamos perder esos temores, sin importar nuestras perspectivas materiales. Podíamos alegremente hacer un trabajo humilde sin preocuparnos del mañana. si nuestras circunstancias eran buenas, ya no temíamos un cambio hacia lo peor, porque habíamos aprendido que esas dificultades podían ser transformadas en grandes valores. tanto para nosotros mismos como para los demás.
DOCE Y DOCE, pág. 127-128
 
76
 
Sólo Dios es Inmutable
 
"El cambio es característica de todo desarrollo. De la bebida a la sobriedad, de la falta de honradez a la sinceridad, del conflicto a la serenidad, del odio al amor, de la dependencia pueril a la responsabilidad adulta – todo esto e infinitamente más representan un cambio hacia lo mejor.
"Tales cambios se logran por medio de la creencia en sólidos principios y la práctica de los mismos. Tenemos que deshacernos de principios malos o inefectivos, para reemplazarlos con buenos principios que surten efecto. E incluso los buenos principios pueden ser sustituidos por otros aun mejores. "Sólo Dios es inmutable; sólo El posee toda la verdad que existe".
CARTA, 1966
 
77
 
R.S.V.P. - ¿Sí o No?
 
Normalmente no evitamos los lugares donde se bebe, si tenemos una razón válida para estar allí. Estos incluyen cantinas, centros nocturnos, bailes, recepciones, bodas e incluso fiestecitas informales. Notarás que hemos hecho un requerimiento importante. Por consiguiente, en cada ocasión, pregúntate a ti mismo: "¿Tengo alguna buena razón personal, de negocios o social para ir a ese lugar?" o "¿Estoy esperando robar un
poco de placer indirecto del ambiente de esos sitios?" Entra o aléjate de ellos según te parezca apropiado. Pero asegúrate de que pisas un terreno espiritual firme antes de ir allí y de que tu motivo para ir sea enteramente bueno. No pienses en lo que vayas a sacar de la situación; piensa en lo que puedes aportar a ella. Si vacilas, es mejor que busques a otro alcohólico.
ALCOHOLICOS ANÓNIMOS, pág. 94
 
78
 
Despejar un Conducto
 
Al avanzar el día y vernos enfrentados a situaciones y decisiones difíciles, podemos hacer una pausa, y renovar la sencilla petición: "Hágase Tu Voluntad, no la mía".
Si en esos casos nuestra perturbación emocional es grande, seguramente conservaremos más nuestro equilibrio, siempre que recordemos, y nos repitamos a nosotros mismos, una oración predilecta o una frase que nos haya interesado en nuestra lectura o meditación. El repetirla a menudo una y otra vez nos permitirá despejar un conducto obstruido por la ira, el miedo, la frustración, o la desavenencia, y nos permite volver a la ayuda más segura en momentos de tensión, nuestra búsqueda de la voluntad de Dios, no de la nuestra.
DOCE Y DOCE, pág. 109
 
79
 
¿De Quién es la Responsabilidad?
 
"Un grupo de A.A., como tal, no puede encargarse de todos los problemas personales de sus miembros y aun menos de los de la gente no-alcohólica del mundo alrededor nuestro. Por ejemplo, el grupo de A.A. no sirve de mediador en las relaciones domésticas, ni presta ayuda económica a nadie.
"Aunque un miembro puede ser ayudado a veces en tales asuntos por sus amigos de A.A., la responsabilidad primordial de resolver los problemas de la vida y del desarrollo personal, recae directamente sobre el mismo individuo. Si un grupo de A.A. intentara prestar ayuda de esta índole, su eficacia y sus energías se disiparían completamente.
"Esa es la razón por la que la sobriedad – el ser libre del alcohol – por medio de la enseñanza y la práctica de los Doce Pasos de A.A., es el
único objetivo del grupo. Si no nos atenemos a este principio fundamental, cabe poca duda de que fracasaremos. Y si fracasamos, no podemos ayudar a nadie".
CARTA, 1966
 
80 

Debe y Haber
 
Después de habernos entregado al chismorreo, podemos hacernos a nosotros mismos las siguientes preguntas: "¿Por qué dijimos lo que dijimos? ¿Estábamos sencillamente tratando de ser serviciales e informativos? ¿O quizá estábamos tratando de sentirnos superiores, confesando los pecados de la otra persona? ¿O, debido al temor y a la antipatía, no estábamos realmente intentando perjudicarlo?"
Considerar de esta manera lo que hemos hecho sería hacer un sincero esfuerzo para hacer nuestro propio inventario, y no el de nuestro prójimo.
* * * *
Al hacer el inventario no sólo se anotan las fallas. Es raro que haya días tan malos que no hagamos algo bueno. En realidad, las horas del día están llenas de cosas constrictivas. Podemos ver claramente las buenas intenciones, los buenos pensamiento, y los buenos actos.
Aun cuando hayamos tratado y fracasado, podemos apuntar eso como uno de los más grandes créditos de todos.
GRAPEVINE, Agosto de 1961
DOCE Y DOCE, pág. 100
 
81
 
"¿Egoísta?"
 
"Puedo ver por qué te molesta oír decir a algunos oradores de A.A.: ‘A.A. es un programa egoísta’. La palabra ‘egoísta’ normalmente implica que uno es codicioso, exigente y desconsiderado con el bienestar de los demás. Por supuesto que la manera de vivir de A.A. no implica en absoluto tales características indeseables.
"¿Qué es lo que quieren decir estos oradores? Bueno, todo teólogo te dirá que la más alta aspiración que un ser humano puede tener es la salvación de su propia alma. Sin la salvación – sea cual sea nuestra definición de ella – él o ella tendrá poco o nada. Para nosotros los A.A., es aun más urgente.
"Si no queremos o no podemos lograr nuestra sobriedad, nos perderemos verdaderamente, en este mismo momento aquí en la tierra. No somos de ningún valor a nadie, ni siquiera a nosotros mismos, hasta que encontremos nuestra salvación del alcohol. Por lo tanto, nuestra propia recuperación y nuestro propio desarrollo espiritual tienen que anteponerse a todo – lo que constituye una forma digna y necesaria del interés propio".
CARTA, 1966
 
82
 
La Dificultad se Convierte en Beneficio
 
"Creo que esta Conferencia de Servicios Generales ha sido muy prometedora y ha estado llena de progresos – porque ha habido dificultades. Y ha convertido estas dificultades en beneficios, en algún desarrollo y en una gran promesa.
"A.A. se originó en las dificultades, en uno de los más graves problemas que puede sucederle a un individuo, el que acompaña la sombría y mortal enfermedad de alcoholismo. Cada uno de nosotros se acercó a A.A. acosado por dificultades, dificultades imposibles, desesperadas. Esa es la razón por la que vinimos.
"Si esta Conferencia ha sido agitada, si algunas personas han estado desconcertadas – yo digo: ‘Esto está bien’. ¿Qué parlamento, qué república, qué democracia ha estado libre de conflictos? La fricción entre puntos de vista opuestos es el mismo modus operandi por el que ellos proceden. Entonces, ¿a qué debemos temer?".
CHARLA, 1958
 
83
 
No Podemos Vivir a Solas
 
Todos los Doce Pasos de A.A. nos piden actuar en forma contraria a nuestros deseos naturales; todos ellos desinflan nuestro ego. Cuando se trata de desinflar el ego, pocos Pasos son más difíciles de practicar que
el Paso Cinco. Pero casi ninguno es tan necesario como éste para la sobriedad y la paz mental duraderas.
La experiencia de A.A. nos ha enseñado que no podemos vivir solos con nuestros apremiantes problemas y los defectos de carácter que los causan o los agravan. Si el Paso Cuatro ha sacado a relucir aquellas experiencias que quisiéramos no recordar, entonces se nos hará más prominente que nunca la necesidad de dejar de vivir llevando a cuestas esos tormentosos fantasmas del pasado. Tenemos que hablar con alguien acerca de ellos.
* * * * *
No podemos contar completamente con nuestros amigos para resolver todos nuestros problemas. Un buen consejero nunca lo pensará todo por nosotros. El sabe que cada elección final debe ser cosa nuestra. Por lo tanto, nos ayudará a eliminar el temor, la conveniencia y el autoengaño, posibilitándonos así hacer elecciones que sean cariñosas, prudentes y honestas.
1. DOCE Y DOCE, pág. 59
GRAPEVINE, Agosto de 1961
 
84
 
Los Beneficios de la Responsabilidad
 
"Afortunadamente, los gastos per cápita de A.A. son muy reducidos. Fallar en cubrirlos sería evadir una responsabilidad que nos beneficia.
"La mayoría de los alcohólicos han dicho que no tenían problemas que el dinero no pudiera solucionar. Somos un grupo que, mientras bebíamos, siempre teníamos la mano tendida para dinero. Así que cuando empezamos a pagar nuestras propias cuentas de servicio, es un cambio saludable".
* * * *
"A causa de la bebida, mi amigo Enrique había perdido un trabajo bien remunerado. Le quedaba todavía una casa elegante – con un presupuesto que excedía en tres veces a sus reducidas entradas.
"Podría haberla alquilado a otra persona por una cantidad suficiente como para costeárselo. Pero ¡no! Enrique dijo que sabía que Dios quería que él viviese en aquella casa, y que El procuraría que se sufragaran los gastos. Y Enrique seguía acumulando deudas, rebosante de fe. No es de extrañar que sus acreedores finalmente le expropiaran la casa.
"Enrique puede reírse ahora de todo esto, habiendo aprendido que Dios ayuda con mayor frecuencia a aquellos que están dispuestos a ayudarse a sí mismos".
CARTA, 1960
CARTA, 1966
 
85
 
La Vida no es un Callejón sin Salida
 
Cuando un hombre o una mujer tiene un despertar espiritual, el significado más importante es que ahora ha llegado a ser capaz de hacer, sentir y creer aquello que no podía antes con su sola fuerza y recursos individuales. Se le ha concedido un don que consiste en un nuevo estado de la conciencia y del ser.
Ha sido puesto en un camino que le dice que realmente está yendo a alguna parte, que la vida no es un callejón sin salida, ni algo que haya que soportar o dominar. En un sentido muy real ha sido transformado, porque se ha aferrado a una fuente de fortaleza de la que hasta ahora, en una o en otra forma, se había privado a sí mismo.
DOCE Y DOCE, págs. 113-14
 
86
 
Cabida Para Mejoras
 
Hemos llegado a creer que los Pasos de recuperación y las Tradiciones de A.A. representan las verdades aproximadas que necesitamos para nuestro propósito particular. cuanto más los practicamos, más nos gustan. Así que cabe poca duda de que los principios de A.A. seguirán siendo recomendados en la forma que tienen en el presente.
Si nuestras bases están tan firmemente sentadas, ¿qué nos queda para cambiar o mejorar?
La respuesta se nos ocurrirá inmediatamente. Aunque no tenemos que cambiar nuestras verdades, podemos sin duda mejorar su aplicación a nosotros, a A.A. en su totalidad, y a nuestra relación con el mundo alrededor nuestro. Podemos ampliar constantemente la práctica de "estos principios en todos nuestros asuntos".
GRAPEVINE, Febrero de 1961
 
87
 
Clave del Arco
 
Al vernos enfrentados con la destrucción alcohólica nos volvimos receptivos con los asuntos espirituales. En este aspecto, el alcohol fue un instrumento efectivo de persuasión. Finalmente a base de golpes nos hizo entrar en razón.
* * * *
Tuvimos que dejar de "jugar a ser Dios". No resultaba. Después, decidimos que en lo sucesivo, en este drama de la vida, Dios iba a ser nuestro Director. Es el jefe; nosotros somos Sus agentes.
La mayoría de las buenas ideas son sencillas y este concepto fue la piedra clave del nuevo arco triunfal por el que pasamos a la libertad.
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, pág. 44
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, pág. 58
 
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La Fuerza de Voluntad y la Elección
 
"Los A.A. conocemos la futileza de tratar de romper la obsesión de beber por medio de la mera fuerza de voluntad. No obstante, nos damos cuenta de que se requiere mucha buena voluntad para adoptar los Doce Pasos de A.A. como una forma de vivir que nos puede devolver la cordura.
"Por intensa que sea la obsesión por el alcohol, descubrimos afortunadamente que se pueden tomar otras decisiones importantes. Por ejemplo, podemos decidirnos a admitir que somos personalmente impotentes ante el alcohol, que la dependencia de algún Poder Espiritual es una necesidad, aunque esta sea sencillamente nuestra dependencia de un grupo de A.A. Entonces, podemos decidirnos a tratar de llevar una vida de sinceridad y humildad, de servicio desinteresado a nuestros compañeros y a ‘Dios como nosotros lo concebimos’.
"Mientras seguimos tomando estas decisiones y nos vamos adelantando hacia estas altas aspiraciones, nos vuelve la cordura y la compulsión por beber desaparece".
CARTA, 1966
 
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Repasar el Día
 
Por la noche, cuando nos acostamos, hacemos constructivamente un repaso de nuestro día: ¿Estuvimos resentidos, fuimos egoístas, faltos de honradez o tuvimos miedo? ¿Hemos retenido algo que debimos haber discutido inmediatamente con otra persona? ¿Fuimos bondadosos y afectuosos con todos? ¿Qué cosa hubiéramos podido hacer mejor? ¿Estuvimos pensando la mayor parte del tiempo en nosotros mismos? o ¿estuvimos pensando en lo que podríamos hacer por otros, en lo que podríamos aportar al curso de la vida?
Tenemos que tener cuidado de no dejarnos llevar por la preocupación, el remordimiento o la reflexión mórbida porque eso disminuiría nuestra capacidad para servir a los demás. Después de haber hecho nuestro repaso, le pedimos perdón a Dios y averiguamos qué medidas correctivas deben tomarse.
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, pág. 80
 
90
 
Ver Desaparecer la Soledad
 
Casi sin excepción, los alcohólicos hemos sido torturados por la soledad. Aun antes de que nuestra forma de beber empeorara y la gente empezara a alejarse de nuestro lado, casi todos nosotros sufrimos la sensación de que nos atrevíamos a acercarnos a los demás, o incurríamos en la actitud ruidosa de llamar la atención y pedir compañía, sin obtenerla. Siempre existió una misteriosa barrera que no podíamos derribar ni comprender.
Esta fue una de las razones por las cuales llegamos a amar tanto el alcohol. Pero aun Baco nos traicionó y nos vimos finalmente golpeados y abandonados en una terrible soledad.
* * * *
La vida toma un nuevo significado en A.A. Ver a las personas recuperarse, verlas ayudar a otras, ver cómo desaparece la soledad, ver una hermandad desarrollarse a tu alrededor, tener una multitud de amigos – esta es una experiencia que no debe perderse.
DOCE Y DOCE, pág. 61
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, pág. 83
 
91
 
El Valor y La Prudencia
 
Cuando persistía el temor, lo reconocíamos por lo que era, y logramos poder manejarlo. Empezamos a ver cada adversidad como una oportunidad, dada por Dios, de desarrollar el valor engendrado por la humildad, y no por la baladronada.
* * * * *
La prudencia es un efectivo término medio, un canal de salida entre los obstáculos del temor por un lado y la temeridad por el otro. La prudencia crea en la práctica un clima definido, el único clima en el cual pueden lograrse la armonía, la eficacia y el permanente progreso espiritual.
* * * * *
"La prudencia es la preocupación racional sin la inquietud".
1. GRAPEVINE, Enero de 1962
2. DOCE CONCEPTOS, pág. 78
CHARLA, 1966
 
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Caminando Hacia la Sobriedad
 
"Cuando estaba cansado y no podía concentrarme en nada, solía recurrir a una afirmación de la vida que era el sencillo caminar y respirar profundamente. A veces me decía a mí mismo que no podía hacer ni siquiera esto – que estaba demasiado débil. Pero llegué a darme cuenta de que este era el punto en que no me podía rendir sin volverme aun más deprimido.
"Así que me proponía una corta distancia: Iba a caminar medio kilómetro. Y me enfocaba en contar mis respiraciones – digamos, seis pasos por cada inhalación y cuatro por cada exhalación. Habiendo caminado la distancia propuesta, descubrí que podía seguir, quizá otro kilómetro, y tal vez otro más.
"Esto me daba ánimo. La falsa sensación de debilidad física desaparecía (siendo ésta un síntoma característico de la depresión). El caminar y, especialmente, el respirar eran afirmaciones poderosas de la vida y del vivir, fuera del fracaso y de la muerte. El contar representaba una disciplina, aunque fuese mínima, en la concentración, para descansarme y deshacerme un rato del temor y de la culpabilidad que me estuvieron carcomiendo".
CARTA, 1960
 
93
 
Atmósfera de la Gracia
 
Aquellos de nosotros que hemos llegado a utilizar regularmente la oración no podríamos prescindir de ella, así como no rechazaríamos el aire, el alimento, o la luz del sol. Y por la misma razón. Cuando rechazamos el aire, o la luz, o el alimento, el cuerpo sufre. Y cuando nos alejamos de la meditación y la oración, del mismo modo privamos a nuestras mentes, emociones e intuiciones de un apoyo fundamental y necesario.
Así como el cuerpo puede fallar en sus funciones por falta de alimento, así también puede fallar el alma. Todos necesitamos la luz de la realidad de Dios, el alimento de Su fortaleza y la atmósfera de Su gracia. Los hechos de la vida de A.A. confirman esta verdad eterna de una manera asombrosa.
DOCE Y DOCE, pág. 104
 
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". . . en Todos Nuestros Asuntos"
 
El propósito principal de A.A. es la sobriedad. Todos nos damos cuenta de que, sin la sobriedad, no tenemos nada.
"No obstante, en lo que concierne al miembro individual, es posible ampliar este sencillo objetivo, convirtiéndolo en un montón de tonterías. A veces le oímos decir, en efecto: ‘La sobriedad es mi única responsabilidad. A fin de cuentas, aparte de mi forma de beber, soy un hombre decente. Dame la sobriedad, y lo tendré todo logrado’.
"Mientras que nuestro amigo se aferra a este pretexto cómodo, hará tan escaso progreso con los problemas y responsabilidades reales de su vida que corre un gran riesgo de volver a beber. Esa es la razón por la
que el Paso Doce de A.A. nos insta a ‘practicar estos principios en todos nuestros asuntos’. No vivimos únicamente para estar sobrios; estamos viviendo para aprender, para servir, y para amar".
CARTA, 1966
 
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Un Jardín de Infancia Espiritual
 
"No dirigimos sino un jardín de infancia espiritual, en el que se hace posible a los borrachos superar la bebida y encontrar la gracia para vivir de mejor manera. La teología de cada cual tiene que ser su propia búsqueda, su propio asunto".
* * * *
Cuando se estaba planeando el Libro Grande, hubo algunos que creían que debería ser cristiano en el sentido doctrinal. Otros no tenían ningún inconveniente en utilizar la palabra "Dios", pero querían evitar las cuestiones doctrinales. Espiritualidad, sí. Religión, no. Otros deseaban un libro psicológico que atrajese a los alcohólicos. Una vez que llegasen, los alcohólicos podrían aceptar a Dios o no, según les pareciera.
Para el resto de nosotros, esta era una propuesta algo escandalosa, pero afortunadamente la consideramos. Nuestra conciencia de grupo estaba trabajando para construir el libro más aceptable y eficaz posible.
Cada una de las veces estaba entonando su papel apropiado. Nuestros ateos y agnósticos ampliaron la puerta de entrada para que todos los que sufrían, pudieran pasar por ella, sin importar su creencia, o falta de creencia.
CARTA, 1954
A.A. LLEGA A SU MAYORÍA DE EDAD, págs. 171, 172, 175
 
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Cuando los Defectos no son los más Perniciosos
 
Prácticamente todo el mundo desea librarse de sus impedimentos más notorios y destructivos. Nadie quiere ser tan orgulloso que se le tilde de fanfarrón, ni tan ambicioso que se le llame ladrón. Nadie quiere
encolerizarse hasta el grado de matar, ser lujurioso hasta llegar a la violación, ni tan glotón que arruine su salud. Nadie quiere sufrir atrozmente por el malestar crónico que produce la envidia o quedarse paralítico por la pereza.
Desde luego, la mayoría de los seres humanos no sufre de estos defectos en extremos tan exagerados. Quienes hemos evitado llegar a esos extremos nos sentimos inclinados a felicitarnos por ello. Sin embargo ¿podemos hacerlo? Después de todo, ¿no ha sido el interés propio, puro y simple, lo que nos ha permitido a muchos de nosotros evadir los extremos? No se requiere mucho esfuerzo espiritual para evadir los excesos que nos traerán penalidades. Pero, ¿dónde estamos entonces cuando nos enfrentamos a los aspectos menos violentos de esos mismos defectos?
DOCE Y DOCE, pág. 70
 
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Dignidad por Medio del Sacrificio
 
Al principio sacrificamos el alcohol. Tuvimos que hacerlo, o él hubiera acabado con nosotros. Pero no podíamos liberarnos del alcohol si no hacíamos otros sacrificios. Tuvimos que echar por la ventana la justificación propia, la autocompasión y la ira. tuvimos que retirarnos de la desatinada competencia por el prestigio personal y los enormes saldos bancarios. Tuvimos que asumir la responsabilidad de nuestro lamentable estado y dejar de culpar a otros por ello.
¿Fueron aquellos realmente sacrificios? Sí, lo fueron. Para obtener la humildad y la dignidad suficiente siquiera para permanecer vivos, tuvimos que desechar aquello que había sido nuestra más cara posesión: nuestra ambición y nuestro ilegítimo orgullo.
A.A. LLEGA A SU MAYORÍA DE EDAD, pág. 280
 
98
 
La Ira – Enemigo Personal y del Grupo
 
"Como queda expresado en el libro Alcohólicos Anónimos: ‘El resentimiento es el ofensor Número Uno’. Es la primera causa de las recaídas a beber. Bien lo sabemos los A.A.: ‘Beber significa volverse loco finalmente o morir’.
"Un castigo muy parecido amenaza al grupo de A.A. Con un grado suficiente de ira, se pierden tanto la unidad como el propósito. Con un grado mayor de indignación ‘virtuosa’, el grupo puede desintegrarse; en realidad, puede morir. Por ello, evitamos la controversia. Por ello, no prescribimos ningún castigo por ningún tipo de mala conducta, por grave que sea. De hecho, no se puede privar a ningún alcohólico de su derecho a pertenecer por causa alguna.
"El castigo nunca sana a nadie. Sólo el amor puede sanar".
CARTA, 1966
 
99
 
El que Recae Necesita Comprensión
 
"A menudo se pueden atribuir las recaídas a la rebeldía; algunos de nosotros somos más rebeldes que otros. Las recaídas pueden ser debidas a la ilusión de que uno puede curarse del alcoholismo. Las recaídas también pueden ser atribuidas al descuido y a la satisfacción de sí mismo. Muchos de nosotros no logramos capear sobrios estos temporales. Las cosas siguen bien por dos o tres años – y luego, no se ve más al compañero. Algunos de nosotros sufrimos de un excesivo sentimiento de culpabilidad por los vicios o las costumbres que no podemos o no queremos abandonar. El no estar suficientemente dispuestos a perdonarnos a nosotros mismos, y a rezar -–esta combinación nos conduce a las recaídas.
"A algunos de nosotros, el alcohol nos ha causado más daño que a otros. Algunos nos vemos acosados por una serie de calamidades y no parece que podamos encontrar los recursos espirituales para superarlas. Hay quienes estamos físicamente enfermos. Otros que somos propensos a un agotamiento casi constante, a las inquietudes y a la depresión. Estas condiciones a menudo contribuyen a las recaídas – a veces son los factores dominantes".
CHARLA, 1960
 
100
 
La Montaña Olvidada
 
Cuando era niño, fui adquiriendo algunos de los rasgos que tuvieron tanto que ver con mi deseo insaciable del alcohol. Crecí en un pequeño pueblo de Vermont, bajo la sombra de Monte Eolo. Uno de mis primeros recuerdos es el de mirar esta enorme y misteriosa montaña y
preguntarme qué significaría si sería algún día capaz de subir a un punto tan alto. Pero mientras la estaba contemplando, mi tía me distrajo la atención, trayéndome un plato de dulces, como regalo por mi cuarto cumpleaños. Durante los siguientes treinta y cinco años, seguí buscando los dulces de la vida, y me olvidé completamente de la montaña.
* * * *
Cuando el desenfreno no llega a un grado ruinoso, tenemos una palabra muy poco severa para describir nuestra condición: la llamamos "disfrutar de nuestro bienestar".
A.A. LLEGA A SU MAYORÍA DE EDAD, pág. 55
DOCE Y DOCE, pág. 71
 
   
 
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